Infierno
T3, E3: Septiembre de 1915. Millones de hombres están atrapados en una guerra gigantesca. Desde las trincheras de Francia hasta los Alpes italianos y los Balcanes, y más allá hasta las puertas del mundo oriental, toda Europa está en llamas. Nuevas armas, nuevas defensas; la guerra se ha vuelto industrial y química. La lucha alcanza un nivel de violencia sin precedentes. La artillería golpea implacablemente al enemigo. Se lanzan ataques con gas venenoso, lanzallamas y metralla, una mezcla de pólvora y perdigones que destruye los cuerpos y rostros humanos. Los asaltos son aterradores, imprudentes. Las tormentas de acero que rompen los oídos llevan a los soldados a la locura. Las heridas son atroces, las condiciones de higiene y de vida en las zonas de combate son espantosas y las epidemias que se producen causan estragos. Es el infierno en la Tierra. En febrero de 1916, en Francia, los alemanes lanzan una gran ofensiva sobre Verdún. Las líneas francesas aguantan a toda costa. La batalla del Somme, la más sangrienta de la guerra, comienza el 1 de julio de 1916. En el primer día de combate mueren 20 000 soldados británicos. Pero, para los líderes, el coste humano y material es tan alto que deben hacer pagar al enemigo y, por lo tanto, la guerra ha de continuar. ¿Cómo ponerle fin a esta locura para frenar la furia?
