Venidos del Cielo
Veintidós pueblos y ciudades de Extremadura, en el suroeste español, cuentan con Zonas de Especial Protección de Aves por la importancia de las especies que viven entre los muros de sus iglesias, palacios y calles, una iniciativa pionera en Europa. Las grietas que la historia ha ido forjando en los monumentos sirven para que los vencejos construyan los nidos en los que cuidar de sus polluelos.