Sin dejar huellas
Dany, el hijo de la familia Arnault, ha desaparecido. El caso es asignado a François Visconti (Vincent Cassel), un detective desilusionado recién abandonado por su esposa y cuyo hijo adolescente puede estar involucrado en el tráfico de drogas. En la investigación le ayuda el señor Bellaile, tutor del chico desaparecido, pero en realidad no hace más que disparar las sospechas hacia él.