Buenos días
Casi treinta años después de la realización de "He nacido, pero..." (1932), Ozu crearía esta deliciosa comedia, sonora y en color, que vendría a ser una actualización de esa joya del cine mudo, pero destacando los lógicos y notorios cambios temporales entre ambas películas. De nuevo, la escuela y el mundo adulto, son sabiamente entrelazados por el maestro japonés con sus habituales dosis de encanto y elegancia. Un barrio en las afueras de Tokio. A la salida del colegio, los niños se congregan en los aposentos de los únicos vecinos que tienen televisión. Una vez en su casa, los pequeños Minoru e Isamu exigen a sus padres con malos modos que les compren un televisor. Tras ser reñidos, deciden iniciar una huelga de silencio.
