Enterrada en Vida
Lorena está enterrada en lo que parece ser un ataúd, con los pies amarrados con un cinturón y poco espacio para moverse. El miedo se adueña de ella, pero consigue calmarse y, tras varios intentos, se desata. Se sumerge entonces en una lucha llena de desesperación, miedo, ansiedad y valentía de la que finalmente sale airosa. Por fin, Lorena es libre, en muchos sentidos.
