Los verdugos también mueren
Rodada en plena II Guerra Mundial y con una estética que aprovecha su buen hacer expresionista, el director Fritz Lang realizó Los Verdugos también Mueren como un sentido homenaje al oprimido pueblo checo basándose en un hecho real, el asesinato de “El Verdugo” Reinhard Heydrich a manos de la resistencia checa en 1942. Praga, 1942. El Reichsprotector de Bohemia y Moravia (Checoslovaquia), conocido por los ciudadanos como “El Verdugo” por su implacable determinación a la hora de dictar sentencias de muerte, ha sido asesinado. Inmediatamente la Gestapo inicia sus acciones disciplinarias entre la población con el objetivo de que el asesino salga a la luz, pero todos sus esfuerzos serán en vano frente al valor y el orgullo del pueblo checoslovaco, decidido a incomodar en todo lo posible al opresor invasor.
