Cariño, nos hemos encogido a nosotros mismos
Como de costumbre, un invento de Wayne Szalinski vuelve a fallar. Esta vez son Wayne y su mujer los afectados, que pasan a medir unos centímetros. Mientras el matrimonio intenta llamar su atención, los hijos, aprovechando la inesperada libertad, se hinchan a comida basura, patinan dentro de casa e incluso montan una fiesta. A pesar de esto se ganarán el respeto de sus padres.