Única superviviente
El 24 de agosto de 1981, los recién casados Larisa y Vladimir Savistky suben a bordo de un avión para volver de su luna de miel. El avión sufre un accidente que lo destruye a una altura de 5.000 metros sobre el suelo. Nadie debería haber sobrevivido, pero Larisa despierta en medio de los restos del avión en la impenetrable taiga. Allí tendrá que sobrevivir al frío, la lluvia y el hambre.