Las dos y media y... veneno
Don Senen ha gastado en juergas la herencia de su sobrina Begoña que solo debía administrar. Queda por recibir un millón de pesetas, que solo será entregado a la muerte de Don Senen. El anciano, en complicidad con Begoña y otros dos sobrinos va a fingir su defunción mediante un certificado falso.
