GP de Brasil
Curvas peraltadas, una carrera en sentido antihorario y un ambiente de carnaval cautivan a la afición en el circuito aún considerado la casa de Ayrton Senna.
Curvas peraltadas, una carrera en sentido antihorario y un ambiente de carnaval cautivan a la afición en el circuito aún considerado la casa de Ayrton Senna.