Sin instrucciones
Aday es un mujeriego despreocupado que lleva una vida hedonista y egocéntrica en un pequeño pueblo costero de las Islas Canarias. Su mundo se pone patas para arriba cuando una mujer de un breve y casual encuentro aparece, deja a su hija y se va, dejándolo a él a cargo de la niña. Al principio, Aday intenta devolverla a su madre, pero sus intentos fracasan. Obligado a criarla, poco a poco aprende a ser padre, y sus valores y prioridades cambian de manera inesperada. Los años pasan, llenos de felicidad, hasta que la madre reaparece con la intención de recuperar a su hija.