¡Qué Viva México!
El aclamado director Sergei Eisenstein pasó un extenso período de tiempo en México trabajando en un ambicioso proyecto que nunca fue realizado hasta mucho tiempo después, cuando este filme fue ensamblado a partir de un material abandonado. Partiendo de la época maya hasta el año 1930, la película presenta diversos segmentos dramáticos, incluyendo escenas de una ceremonia matrimonial y una corrida de toros, así como la celebración del Día de Muertos y representaciones de la Revolución Mexicana.
