El amargo silencio
Tom Curtis trabaja en una fábrica en Inglaterra. Su vida cambia cuando se niega a participar en una huelga no oficial, organizada por un nuevo empleado, un alborotador que pronto sale de la fábrica. Curtis no ve razón para hacer huelga, pero su negativa lo aleja del resto de los trabajadores sindicalizados, lo que marca como un rompehuelgas. Curtis incluso enfrenta represalias en el hogar cuando un capataz llega y le advierte que se alínee.
