Un muerto… pero de risa
Larry Wilson (Andrew McCarthy) y Richard Parker (Jonathan Silverman) son compañeros de trabajo en una pequeña compañía de seguros cuyo dueño es el turbio Bernie Lomax (Terry Kiser). Cuando ambos notan una discrepancia en los libros de la empresa, que indicaría una defraudación, se lo mencionan a su jefe. Lo que descubren es algo más grave de lo que pensaban, porque Lomax, en un falso gesto de agradecimiento, invita a los dos a su casa en la playa. Ellos creen que están siendo retribuidos por el descubrimiento; él planea asesinarlos. Al llegar, se dan cuenta de que Lomax no es tan alegre como lo recuerdan. De hecho, está muerto. Ambos, creyendo que los acusarán del homicidio, pretenden evitar que los otros invitados descubran que Lomax está muerto. A la vista de todos, sostienen, posan y desploman el cuerpo de Lomax para ganar tiempo y encontrar al verdadero asesino y salvar sus propios traseros.
- 52%
- 13+
