Este muerto está muy vivo
Larry Wilson (Andrew McCarthy) y Richard Parker (Jonathan Silverman) son compañeros de trabajo en una compañía de seguros dirigida Bernie Lomax (Terry Kiser). Cuando se dan cuenta de lo que parece una cara discrepancia con respecto a las cuentas de la empresa, se lo comunican a su jefe. Lo que han descubierto es mucho más grave de lo que pensaban. Lomax, en un gesto agradecimiento, les invita a su casa de playa de fin de semana. Ellos piensan que están siendo recompensados por su descubrimiento, pero la verdad se ha planeado un asesinato. Al llegar, descubren que Lomax no está tan alegre como lo recuerdan. De hecho, está muerto, ha sido asesinado. Ambos, creyendo que van a ser acusados de asesinato, intentan ocultar el hecho de que Lomax ha muerto al resto de invitados. Tendrán tiempo para descubrir quién es el asesino real y salvar su pellejo.
