Los reyes suicidas
Avery está desesperado: han secuestrado a su hermana y piden un rescate de dos millones de dólares. Su padre no dispone de ese dinero, por lo que Avery y sus colegas traman un plan audaz y peligroso: secuestrar a Charlie Bartolucci (Walken), un jefe de la mafia retirado, y obligarlo a ayudarles a buscar a la chica. Como sus captores le caen en gracia, el mafioso accede... pero les advierte de que quizá el culpable esté ante sus propias narices.
