El hombre que vendió su alma
La acción transcurre en 1840. Al igual que sus vecinos, el granjero Stone se encuentra al borde de la ruína y en manos del usurero del lugar. Un día, el diablo se le aparece y le hace una interesante oferta: le dará todo el dinero que desee y dispondrá de siete años para disfrutar de todos los placeres que se pueden obtener con el oro, si a cambio le vende su alma. Stone acepta y el tiempo pasa. Los siete años están a punto de cumplirse y Stone sólo cuenta con un amigo que le pueda ayudar. Se trata de Daniel Webster, el más ilustre vecino del Estado.
