Los cien pasos
Peppino Impastato es un joven militante de izquierda que a finales de los setenta (cuando casi nadie se atreve a hablar de la mafia, y varios políticos sostienen que ni siquiera existe) denuncia repetidamente las actividades delictivas de Badalamenti y de toda su organización criminal, mediante el uso de una pequeña estación de radio local en forma de humor irónico.
