El mayor desafío para uno de los jugadores de fútbol americano más duro: la paternidad. Una estrella con un ego más grande que un campo de fútbol, Joe Kingman prepara un partido importante cuando aparece en su poco familiar casa de soltero una hija de 8 años que no conocía. A medida que se acerca el partido, se da cuenta de que lo más importante que puede ganar es el corazón de su pequeña fan.
